Mantén préstamos y ayudas bajo control

La crisis nos ha enseñado una cosa buena estos años: la importancia de saber qué productos financieros contratamos, sus condiciones y que no debemos endeudarnos por encima de nuestras posibilidades. En caso de que esto ocurriese, por suerte, muchas familias pudieron recurrir a la reunificación de préstamos para alargar los plazos de pago de sus préstamos e hipotecas y desahogarse un poco para tener más efectivo en el día a día.

Sea cual sea el momento, siempre es interesante hacer balance y leer técnicas que nos ayuden a controlar nuestros préstamos y ayudas bajo control. Ahí van.

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6 consejos para mantener el control de tus deudas

Lleva una lista de tus gastos. Lo puedes hacer a mano en un cuaderno, tenerlo en una tabla de Excel en el ordenador o recurrir a aplicaciones móviles que existen para ello. Da igual el soporte mientras sepas mensualmente cuánto ingresas, cuánto gastos y en qué. Si tus ingresos son siempre los mismos, es más fácil que establezcas cuáles son tus costes fijos y crees una pequeña reserva para extras u ocio si te lo puedes permitir. Así no te endeudarás y vivirás con tu dinero sin necesidad de pedir nada prestado.
Reduce los gastos superfluos. Busca planes familiares, descuentos y tarifas que se ajusten a tus gastos de teléfono, energía, televisión… de esta forma acumularás un pequeño ahorro mensual que a final de año sí suma una cantidad importante.
Sé consciente de lo que debes. Supervisa qué préstamos debes y cuántas cuotas te quedan para acabarlos. Si necesitas hacer una inversión, dependiendo de los intereses de dichos préstamos, quizás te interese cancelarlos para en unos meses tener una capacidad de ahorro mayor que te permita vivir más desahogado.
Controla los caprichos. Reformas, cambio de coche, viajes, ocio, ropa, regalos… todo esto está muy bien y nos gusta a todos pero si quieres controlar tus deudas también has de controlar tus nuevos gastos. La compra compulsiva no es motivo de satisfacción ni resuelve necesidades básicas ni genera felicidad. Sustituye el consumo por el Do it yourself, aprende a hacer las cosas por ti mismo, aprende a hacer planes en familia que no cuesten dinero,… porque se puede y es gratificante.
Vigila el uso de tarjetas. Algunas como la VISA tienen enormes intereses que superan el 20% de cada compra que realices con crédito del que no disponías. Lo que se suponía que era un pago “sencillo” se puede convertir en un lastre para ti a largo plazo. Lo mejor, si es posible, es que no lleves la VISA encima o ni siquiera que la tengas.
Planifica tus compras. Los llamados “gastos hormiga” son esos que vamos haciendo día a día cuando nos acordamos de ciertas compras y que suman una cantidad alta a fin de mes. Conllevan descontrol de las finanzas y que compremos impulsivamente y más caro. Lo mejor, hacer una lista de cosas necesarias para hacer una compra conjunta una vez a la semana o cuando corresponda. Pero todo con cabeza y bien pensado.
Y a ti, ¿se te ocurre alguna idea más para controlar las deudas y los gastos?

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